viernes, 15 de septiembre de 2017

Periodo de adaptación de l@s peques

Bueno, pues superada la primera semana con el periodo de adaptación de Delfinete al cole de mayores, ya me siento un poco mas capacitada para hablar de ello.

Periodo de adaptación ¿si?, ¿no?. ¿Es necesario?, ¿es una tontería? ...

Que levante la mano quién esté a favor y quién esté en contra ...

Cada persona con la que he ido hablando esta semana sobre el periodo de adaptación me ha dicho una cosa diferente. Opiniones diferentes, puntos de vista diferentes.

Desde el tajante "es absurdo" hasta el sincero "hay que tener en cuenta las emociones de l@s niñ@s que pasan por ello".

Pasando por una gran amalgama del tipo "si pero no" ...

Incluso los que no tienen hij@s o los que los tienen ya mayores y nos le tocó pasar por ello, tienen sus opiniones al respecto.

Todo respetable, todo cuestionable.

Yo opino que el periodo de adaptación de los peques al primer año de Escuela Infantil o Colegio debería ser necesario en todos los centros pero con "matices".

Lo primero de todo es que me alegra de que por fin se le esté dando más importancia a lo que sienten l@s peques en general y en este caso en particular. A sus emociones, a sus pensamientos y a sus procesos.

El cambio que supone "salir y adaptarse al mundo exterior" de un bebé de 4 meses, acostumbrado a la contención de su hogar, de su madre, está lleno de estímulos y nuevas sensaciones a las que se debe ir acostumbrando poco a poco y aunque no nos lo parezca, puede ser muy complicado para el/ella hacer frente a todo este cambio.

Menos "complicado" quizá puede ser el paso de la guarde al cole de mayores. Pero hay niñ@s que lo pasan realmente mal. Enfrentarse a los nuevos horarios con madrugones incluidos, conocer nuevos edificios y acoplarse a las nuevas rutinas, adaptarse al tono de voz de la nueva profe y a su manera de ser ... Si en ese momento pudiésemos acompañar a nuestr@s hij@s de la mano a explorar estas nuevas experiencias sería fantástico, y quiero creer que lo pasarían "menos mal".

También me alegra que cada vez mas madres y padres sean conscientes de que los cambios que afectan a sus hij@s tienen que ser llevados con especial mimo, de manera positiva.

Y por supuesto me alegra que desde las escuelas se nos de la opción a las familias de poder llevarlo a cabo.

Además creo que si durante los primeros días el/la peque está acompañad@ por su madre/padre/familiar, se siente mas seguro y afronta mejor esta nueva experiencia. Llorará menos, por lo que entiendo que será mejor para la dinámica del aula.

Mejor para el/la niñ@, mejor para las familias, mejor para la clase. Cuanta ventaja, ¿no?.

Ahora bien, ¿y las familias que por trabajo u otros motivos no pueden hacerlo?

Esta pregunta es de las que más se escuchan sobre este tema.

Recalco que de todo lo que hablo en este blog es siempre bajo mi punto de vista y no una verdad universal.

Deberíamos empezar teniendo en cuenta que los bebés, ¡como mínimo minimísimo! tendrían que estar los seis primeros meses de vida junto a su figura maternante o de apego que generalmente es la madre. Lo ideal es que pasaran el primer año de vida junto a ella.

Me baso con esta idea en lo que ya comenté en otro post sobre la alimentación de los bebes y como tanto la OMS como la AEPED recomiendan la LME hasta los seis meses.

Si la baja por maternidad son 16 semanas, es decir casi 4 meses, en la mayoría de los casos la madre se incorpora a trabajar y es complicado seguir la recomendación de estos dos organismos.

Digo complicado, que no imposible. Yo con Delfinete lo conseguí, sacándome la leche con el sacaleches en el vestuario de mi trabajo en los veinte minutos de descanso para que mi hermana se la diera al día siguiente.

Al lío, teniendo en cuenta que es muy complicado que una madre no regrese a su trabajo una vez terminada su baja maternal, puesto que nuestro sistema económico y social no está capacitado para afrontar dichas bajas más largas creo que si es necesario que la adaptación de un bebe tan pequeñ@ sea gradual y siempre acompañado por su figura de referencia el primer año de Escuela Infantil.

Y lo mismo creo que se debe de hacer con las niñas y niños que empiezan el primer año de colegio. Much@s no tienen ni tres años, la mayoría vienen de una Escuela Infantil donde ya tenían mas que incorporadas las rutinas, conocían a l@s profes y se ubicaban en las instalaciones. Otros vienen de su casa, de haber sido cuidados por alguno de sus progenitores o por l@s abuel@s.

Por lo que un cambio tan grande como es volver a conocer y a adaptarse a otro lugar, que va a ser "su segunda casa" por mucho tiempo, igualmente ha de hacerse gradual y acompañado.

Respondiendo a la famosa pregunta de las familias que no pueden hacerlo porque trabajan, creo que desde las empresas se deberían favorecer unos horarios compatibles con la conciliación laboral y familiar, eso sería lo ideal. Y la incorporación de unos permisos especiales, días, asuntos propios o como quieras llamarlo para poder asistir al periodo de adaptación de nuestr@s hij@s.

Ahora me vais a decir: ¡venga va, estas flipando en colores! Y es verdad. Estoy flipando. Pero sería lo ideal, porque esto se va a producir una vez en la vida de tu hij@, y ha de hacerse bien.

En otros casos las familias hacen malabares con las vacaciones o juntan días libres para poder hacerlo.

Bueno, pero después de mi idílico planteamiento, la realidad es que muchas familias no pueden hacer nada. Tienen que dejar a l@s peques el primer día de curso las casi 8 horas de horario escolar (en muchos casos mas de 8 horas), sin poderles acompañar en ese día tan importante y conteniendo alguna lagrima que otra al dejarles, en el peor de los casos llorando a mares.

Ahí vienen los "matices" de los que hablaba antes. En caso de no poder hacerse el periodo de adaptación con l@s peques, se han de acoger a esos niños en el horario normal. Supongo que en la mayoría de los colegios se hace, pero en los que tienen jornada intensiva en el mes de septiembre, es raro que te dejen hacerlo.

Otro "matiz" que veo es que el horario debería ser el mismo durante los días que dure el periodo de adaptación. Me explico: si hay tres días de adaptación, con una hora y media, que sean los tres días a la misma hora. Esto facilitaría la organización de las familias.

En mi caso, al estar de baja por maternidad y coincidiendo con días libres que tenía Delfín, hemos podido ir y venir, acompañando a Delfinete a conocer su nueva clase y su nueva profe. Pero es verdad que ha sido un engorro ir dos días de 9 a 11, otro día de 11 a 13, otro 3/4 de hora  ...  En eso si que he notado que Delfinete no tenía del todo claro en qué momento nos íbamos al cole.

El que más ha sufrido este vaivén de horas ha sido Unai, que entre idas y venidas a diferentes horarios se le ha cambiado el suyo y está muy enfadado con la vida en general. 😄

El motivo mas importante que veo para hacer la adaptación es tener en cuenta las necesidades emocionales de l@s peques en este primer proceso de "hacerse mayores". ¡Es que son muy pequeños!

A ver, que no va a pasarles nada si no lo hacen, en general no se van a traumar a la larga, pero si podemos hacer bien las cosas desde el principio y podemos acompañar desde la tranquilidad este cambio pues mucho mejor.

Es un momento único para ellos, como debería ser para nosotr@s como madres y padres.

Por lo que el periodo de adaptación me parece genial que se haga siempre y cuando las familias puedan hacerlo. Y partiendo de la base de que debemos tener en cuenta el proceso por el que pasan los peques.

Por cierto, me gustaría saber la opinión de las familias que me leen, ¡¡ sobre todo las de las profes !!

Gracias a todas y todos los maestros que con amor, alegría y muuuucha paciencia afrontáis el inicio de curso que puede ser pelín complicado. 💋

¡Ánimo a tod@s con el inicio del nuevo curso escolar!

Buen fin de semana.









jueves, 14 de septiembre de 2017

Bienvenidas Experiencias: la experiencia de Leti

Mis dos maternidades inolvidables 💜💙

Soy mamá de dos tesoros. Primero mi niña Emma y después me vino mi niño Joel, dos terremotos que me vuelven loca 😜 

Os voy a contar cómo fue para mí las maternidades ... algo inolvidable.( A parte que yo desde peque soñaba y jugaba mucho con los bebes porque me apasionan ). 

Comenzó el 2011 , decidimos quitarnos el anticonceptivo y enseguida me quede embarazada ( un embarazo horrible lleno de vómitos , ascos y rematamos con diabetes gestacional ). 

Mi niña llega el 4 noviembre, nació en la semana 36,4  ( algo prematura ) pero nació por parto natural y muy formadita. Desde ese momento que me incorporé y me la puse en el pecho mi vida cambió por completo, supe lo que es amor incondicional, el día a día con ella en brazos , noches en vela las dos mirándonos , sus sonrisas... pocos lloros la verdad , los cambios que daba cada mes , comienzo al gatear , comenzar el escuela tan chiquitita con 7 meses , sus papillas , purés y comienzo andar para mí la maternidad ( a lo que me refiero el primer año ) fue lo más bonito que me a pasado en la vida junto con la de su hermano ( fue una maternidad diferente) .

Emma es una niña tan bonita y tan buena que a veces paraba el tiempo !!! 

Ya teniendo Emma camino de dos añitos , tuvimos un medio fallo con el anticonceptivo y me entero de que estoy embarazada otra vez ( sorpresa porque queríamos esperar a que Emma entrara al cole , bueno pensamientos que hacemos las parejas ...) .

Te mentalizas de que vas a tener tu segundo hijo. El embarazo viene igual de mal ( vómitos , ascos , reposo absoluto, diabetes gestacional 😱 ) se te quitan las ganas de más con estos embarazos !!! 

Mi niño llegó el 13 de julio , en la semana 35,2 ( prematuro ) por parto natural también y la vida me vuelve a cambiar radical ( mamá de dos y seguiditos ). 

En el momento que me incorporé y me lo puse en el pecho me pasó lo mismo que cuando mi niña, volver a sentir amor incondicional. 

Pero la maternidad de mi niño fué diferente ( como bien digo me refiero al primer año ) porque ya son dos , por que mi niño estuvo ingresado en neonatos dos días ( os haré otro artículo sobre que se siente cuando te dice tu niño ingresa en neonatos ) pero siempre algo inolvidable. 

Todo el día en brazos , esa sonrisa que hasta el día de hoy la tiene , esas noches, pocas pero alguna en vela , ese comienzo de gateo , esas papillas , purés , comenzó a andar tan temprano con 8 meses , el momento en que le pusieron un casco para corregir su pequeña deformación de cabecita ( que fueron unos meses ) pero un campeón no se quejaba nada de nada ..... y todo en general !!! 

Para mí las maternidades han sido inolvidables y lo mejor que me ha pasado, hoy por hoy pararía el tiempo y volvería a ese primer año de cada uno porque han sido lo mejor, con sus cosas buenas y malas, pero para mí han sido más buenas que malas 💜💙💜💙💜 

Los quiero con locura y no sabría vivir sin ellos, pero ahora están más mayorcitos y para mí todo es más difícil y más saturante . 

Ahora a veces necesito mi tiempo de lo saturada que estoy y antes cuando eran bebés  me daba igual mi tiempo !!! 

Si que es verdad que cada etapa tiene su esencia ... pero la mía es el primer año sin duda !!!! 




lunes, 11 de septiembre de 2017

Reflexiones sobre la pareja

En estos días he tenido que escribir una dedicatoria a mis tíos por sus 26 años de casados.

Ha sido algo fácil porque les tengo mucho cariño y aprecio. Pero también me ha dado en que pensar.

¿Llegaremos nosotros a celebrar nuestros 25 años de casados? ¿Seremos felices juntos? ... ¿Estaremos juntos?

De momento, llevamos diez años juntos, 4 de casados y estamos felices.

La vida en pareja es complicada. Es muy bonita, es muy interesante pero es complicada.
Y se hace más complicada aún con la llegada de los hij@s.

Hemos tenido que volver a enamorarnos y reencontrarnos.

Asumiendo nuestros papeles de mamá y papá, en mi caso a veces olvidé que seguíamos siendo pareja.

Cuando estoy en casa, desbordada por diversas causas, llámese llantos, berrinches, cosas por hacer y sin poderme duchar,tener a tu lado a alguien que lo hace más llevadero es fundamental.

He de reconocer que yo no lo pongo fácil.

Siempre he sido difícil de entender, porque de puertas para fuera puedo ser muy comprensiva pero en cuanto a relaciones afectivas se refiere puedo llegar a ser un caos.

Pero ahí está el guapo de mi chico para: 

-animarme cuando estoy con la moral baja.

-hacerme reír cuando estoy enfadada.

-decirme que nada dura para siempre y que si se acaba no es el fin.

-apoyarme tantas y tantas veces me en los duros momentos.

-centrarme cuando me me lío.

-ver nacer a nuestros dos hijos.

-poner valor a los momentos con mas miedo.

-decirme en dos ocasiones : ¡ya está aquí, empuja un poco mas!

-enseñarme que para enfrentarse a este mundo hay que confiar en uno mismo.

-recordarme que quererse es lo mas importante.

-aguantar mis cambios de humor, mis manías y mi cabezonería.

-acompañarme en el crecimiento de niña a mujer.

-ponerle a la vida la misma dosis de caos y de alegría.

-decirme mil veces: los Juegos del Hambre 1 no que la hemos visto un montón de veces.

E infinidad de cosas mas.

No sé si nosotros llegaremos al vasallaje de los 25, no sé como será entonces la arena en la que nos toque jugar, no se contra qué tributos nos tocará luchar, ni en qué distrito estaremos.

Solo sé que lo vivido hasta ahora ha sido precioso, intenso, difícil y divertido.

Que en estos diez años hemos crecido juntos, formado una familia y hemos vivido disfrutando.

Y que sin el apoyo mutuo, nada habría sido igual. 

Ahora, sobretodo con respecto a la educación de los hijos, es cuando mas discusiones puede llegar a tener una pareja.

Es difícil cuando uno piensa una cosa y el otro piensa la contraria.

Además cada uno lleva su "mochila"  de experiencias, de vida, que mucho tiene que ver con la manera en que nos han educado y como hemos vivido nuestra infancia.

También, en cuanto a hij@s se refiere, a las madres nos sale un instinto animal, algo innato en nuestro ADN que nos hace "creer/pensar" que todo lo que les concierne se tiene que hacer a nuestra manera. 

Generalmente, es cierto que "el peso" (en el buen sentido de la palabra) mayormente suele recaer en nosotras. Supongo que mucho tiene que ver la gestación, esos nueve meses que llevamos a nuestr@s hij@s dentro y los primeros meses de vida, en los que el bebé pasa casi todo el día en brazos de la mamá. 

Yo tengo muchas diferencias con Delfín. Muchas. Pero muchas. 

A veces pienso que cada día que pasa mas. 😆

Es por eso por lo que últimamente tenemos que hablar mucho. 

Esto lo estamos poniendo en práctica cada día mas y mejor. Aunque a veces es muy difícil expresar lo que uno siente. 

A mi me cuesta mucho pedir ayuda, y como no la pido, a veces desbordo. 

Estoy intentando solucionar esto. 

Una de las cosas que mas me ha ayudado a conocerme y entenderme mejor ha sido hacer terapia. 

Así he podido profundizar en mis emociones, reconocerlas, expresarlas y sacarlas a la luz. En definitiva gestionarlas. 

Esto me ha ayudado mucho tanto a nivel individual como a nivel de pareja. 

Muchas veces, inmersos en el frenético mundo en el que vivimos, en el día a día no nos da tiempo a pararnos y escucharnos. Tampoco a disfrutar de nuestra vida como pareja. 

Como ya lo he contado en alguna ocasión, el postparto de Delfinete fue difícil. Sin el apoyo de Delfín, hubiese sido apocalíptico 😞. 

Ahora, después de un tiempo lo veo de manera diferente y pienso que si hubiese hablado mas, si hubiese contado mas, si me hubiese "permitido" tiempo para mi en vez de exigirme tanto, si no me hubiese olvidado tanto de la relación de pareja y quizá, si hubiese tenido otro tipo de parto (otro post) el puerperio de Delfinete habría sido diferente. O quizá no y es por lo que nos toca pasar las primerizas. 

En definitiva, de todo se aprende. Cuando me quedé embarazada de Unai, tenía claro que cosas no quería que me volvieran a pasar. 

La experiencia es un grado. 

Y una de esas cosas era la de no olvidar de cuidar esa parte de nuestra de vida, de nosotros como pareja. 

Es muy difícil, el ritmo de vida, el trabajo, los niños ... y las diferencias que asaltan en el camino. 

Pero al menos, soy consciente de ello. Y procuro recordármelo. 

Siempre hay cosas a mejorar, por supuesto. Día a día se aprenden cosas nuevas. 

Con respecto a la educación de los niños, puede que sea el tema con el que mas discrepemos, he estado muy a la defensiva. Y mas de una vez, Delfín me ha "llamado al orden" recordándome que somos un equipo y que sin consenso no hay acuerdo, que la educación de nuestros hijos es cosa de los dos. 

La verdad es que cuando conoces al que sin saberlo será el padre de tus hij@s no se habla de cuestiones tan importantes como la manera educar, el tipo de crianza ... 

Al principio son todo buenas intenciones pero claro, la teoría no es lo mismo que la practica y ponerse de acuerdo dos posturas distintas es complicado. 

Por eso tenemos que hablar. Mucho no, muchísimo. 

Creo que todos los días, si no es después de comer es después de cenar hay un breve pero intenso debate sobre temas relacionados con la crianza. 

Como dice el, es verdad que a mi me ha dado muy fuerte desde que nos embarazamos de Delfinete y todo me lo cuestiono. 

Quizá descubrir que hay otras maneras de hacer las cosas, no lo que se ha hecho siempre, gustarme y creer en ellas me ha llevado a ser bastante un poco extremista en algunas ocasiones. 

En fin ... que esto de la maternidad en realidad es la caña, porque te hace crecer cada día como persona. 

A mí me ha obligado a ir a terapia para hacer un autoconocimiento y así entender mejor mis emociones. 

Lo que me ha ayudado en mi relación de pareja y con mis hijos. 

Que ha repercutido en un aprendizaje diario. 

En definitiva a estar mejor conmigo misma. 

Lo que estoy intentando día a día es saber expresar como me siento, transmitírselo a mi pareja, hablar mucho. 

A veces no lo consigo, porque me cuesta, pero me he dado cuenta de que cuando lo hago fluyen mas las cosas. 

Así que, aquí va mi pequeño y humilde consejo: hablar. hablar y hablar mucho sobre todo y de todo. 
Cuanto mas,mejor, mejor para todos. (me acabo de recordar a Rajoy y su célebre: "cuanto peor mejor para todos ..." 😆).

¡Que tengáis buena semana!
















jueves, 7 de septiembre de 2017

Hoy empiezas el cole de mayores

Y ahí estás tu, con tus dos (que no tres todavía) años y diez meses, tan pequeño y tan mayor al mismo tiempo.

Tan bonito, tan rubio y tan divertido como siempre.

Con tu nueva mochila de Spiderman a estrenar.

Con tus nuevas deportivas para correr súper rápido como Gatuno de los Pijamask.

Con tu carácter extrovertido y con tu lógica aplastante.

Ay Delfinete, hoy empiezas el cole de mayores y estoy muy orgullosa, y contenta, y nerviosa, y preocupada y feliz.

Todo, a partes iguales.

Orgullosa porque comienzas una nueva etapa. Empiezas tu camino. Te enfrentas al cole de mayores. Ya no vas a ser de la clase de los grandes como en la guarde. Ahora perteneces a los pequeños de esa inmensa escuela, con tantas personas a tu alrededor.

Contenta porque sé que va a ser una etapa especial para ti. Porque aunque puede que aparezcan los miedos por la separación al principio, en cuanto se disipen, vas a disfrutar los días de cole igual que disfrutabas de la guarde.

Nerviosa porque llega el día y no se como vas a reaccionar. Nerviosa por no contagiarte mis nervios.
Y si, nerviosa porque no sé cómo se nos van a dar los primeros madrugones y despertares.

Preocupada porque ya no estás en la guarde donde tan bien te han cuidado, donde tan bien te han querido y tan bien te han tratado. Porque la guarde para nosotros ha sido como una extensión de nuestra casa. Tan fácil, tan protegido, tan divertido.

Y feliz. Inmensamente feliz porque estás creciendo, como tu dices. Me haces muy feliz hijo, aunque a veces sea difícil entendernos.

Ahora toca hacernos a una nueva rutina. A unos nuevos horarios. A un@s nuev@s profes (no se si entiendes que ya no va a estar tu querida Espe). A una nueva clase y a un nuevo patio.

¡Cuanta cosa nueva! ¡Que emocionante!

Ya no serás de la clase de las Estrellas, ahora irás a Infantil 3 años "A" o "B". Jo, que serio suena eso. Con lo que mola ir a la clase de La Luna y lo bonito que suena Casa de Niños.

Delfinete que te haces mayor, mi niño. Que estás creciendo tan rápido que ya me rebates en las conversaciones que tenemos.

Tu que decides qué zapatillas quieres comprarte y qué camiseta ponerte (aunque llevemos varios días seguidos con la de los Superhéroes).

Me parece tan importante que decidas y lo hagas por ti mismo.

¡Madre mía! ¡Qué rápido han pasado estos casi tres años!

Todavía me acuerdo de tus primeros logros.

Recuerdo perfectamente el día en que comenzaste a gatear, en la playa con los yayos.

De tu primer chichón, de tu primera caída.

De tu primera palabra, que como no iba a ser ¡TETA!

O el día en que te soltaste a andar, delante de familia y amig@s en tu primer cumpleaños.

Porque así eres tu. Espontáneo, sin vergüenza (y que no la tengas nunca hijo), extrovertido y alegre.

Cariñoso. Exigente. Tenaz (y un poco cabezón). Curioso, hablador y divertido.

Serás muchas cosas en tu vida mi amor. Pasarás por muchos estados de ánimo.

Hoy me regalas besos y abrazos, y me pides que te haga cosquillas para dormirte. Que te arrope con la sabana aunque haga calor. Que te lleve agua en mitad de la noche. Que juegue contigo.

Y llegará el día en que no hagas nada de esto, por lo que voy a disfrutar de cada momento contigo (esto queda muy bonito pero cuando discutimos no lo disfruto nada 😄).

Hoy empiezas el cole de mayores y eso significa que estás creciendo.

Y lo mejor de todo es que estamos creciendo juntos.

Ánimo mi vida, a por ésta nueva experiencia.













Bienvenidas Experiencias: la experiencia de Noe.

Hoy en "Bienvenidas Experiencias" nos cuenta su experiencia Noe, una mami valiente por contar su historia.

Qué bonitas palabras y duras a la vez.

Muchas gracias Noe por compartirlo en el blog.

Mi maternidad.

Siempre tuve claro que quería ser madre, desde muy pequeña todo lo relacionado con la maternidad llamaba poderosamente mi atención, y de ahí también que escogí mi profesión, precisamente movida por mi instinto.

Tomamos la decisión de ser padres después de una relación basada en el amor y la confianza de muchos años de noviazgo, y casi sin darnos tiempo a pensarlo dos veces…. Pum ya estaba embarazada!!!!! Que fácil!!!

El embarazo fue aún mejor de lo que hubiera imaginado, nada de náuseas, ni mareos, ni ardores… Nada de nada, me sentía gloriosa! Pero siempre tuve un miedo atroz al parto… Y mis miedos se convirtieron en una pesadilla…. Horas de parto que intenté aguantar en casa para estar en el hospital el menor tiempo posible, hasta que decidí que con contracciones cada 3 minutos ya era hora de ir y tenerlo fácil… Que ilusa!!! Resultó que no había dilatado nada de nada y con palabras que despertaron aún más miedo ( algo no va bien) me dejé hacer…. ( me rompieron la bolsa, me rasuraron, me llevaron a hacer una prueba que ni siquiera sabía en qué consistía pero me decían que no se me ocurriera moverme…) todo sin contar absolutamente en nada conmigo… era tan vulnerable y tenía tanta desinformación que simplemente me dejé en sus manos. 

Finalmente todos los médicos se reunieron en la misma sala donde yo estaba y hablando con palabras que yo no entendía decidieron practicarme una cesárea urgente para evitar sufrimiento fetal. 

Y ahora viene para mi lo más duro de todo, me separaron de mi pareja con nuestro miedo en los ojos… y mi precioso Hugo nació perfecto, pero ni siquiera pude cogerle en mis brazos, alguien en un momento tuvo el detalle de decirle a la enfermera que antes de llevárselo me dejaran darle un beso…. 
Mi pequeño se enfrentaría el solo sin el calor de sus padres al mundo…. La noche más larga y dura de mi vida la viví ese día, yo sola en una sala de reanimación y el solo sin nadie… 9 horas pasaron hasta que nos reencontramos y ya nunca nadie me volverá a separar de él, eso es lo único claro que tengo en la vida…..

La vivencia de un posible segundo embarazo es otro capítulo del que hablar largo y tendido y del que seguro a muchas personas no les es ajeno….


Es liberador poder hablar de lo que nos hace llagas, porque para mi contarlo es la única forma de curarlo.


martes, 5 de septiembre de 2017

Visitas a un recién nacido:consejos

En mi blog no podía faltar este tema estrella que puede desatar alguna diferencia. Como siempre digo, escribo desde mi experiencia y mi punto de vista.

Cuando nace un bebé se crea una gran expectación al rededor de la familia.

Es un momento muy esperado por tod@s y nuestr@s familiares y amig@s están deseando conocer al recién llegado.

Una de las tantas cosas que me ha enseñado la maternidad es preguntar a las familias antes de ir a verlas al hospital.

Parece algo muy básico, algo tonto. Pero no lo es.

Yo lo aprendí en el primer parto y para el segundo ya lo tenía claro.

El nacimiento de Delfinete fue muy esperado. Primero porque era el primer bebé por parte de mi familia y de tod@s nuestr@s amig@s más cercanos y segundo porque ya pasaban nueve días de la fecha probable de parto y se estaba haciendo de rogar.

Así el mismo día que di a luz, esa misma tarde la habitación del hospital estaba a reventar de gente. Familiares, amig@s, conocidos ...

Se agradece mucho que tu gente quiera conocer a tu bebé pero para algunas mamis no es el mejor momento.

Después de un parto, por muy bueno que sea, estás cansada y lo único que quieres es tranquilidad y disfrutar de ese periodo (o pasarlo lo mejor que puedes).

Pues lo que menos tiene una mamá después de dar a luz, es eso tranquilidad.

En mi caso, después del primer parto,me encontraba en la cama agotada, tumbada encima de unos empapadores de plástico, con unas braguitas horribles de malla y una compresa extra grande que se movía para todos los lados. Todo esto para recoger la sangre (loquios) que has de expulsar después del parto.

Y ahí estaba yo con todas esas cosas, sin ducharme y mi camisón de hospital, disimulando e intentando que la sangre no se viera delante de tanta visita.

Además tenía unas sensaciones desagradables por el cuerpo. La zona perineal estaba dolorida. Con agujetas de empujar. Con los puntos en una zona muy delicada. Y con un bajón de hormonas de la leche.

A todo ello se ha de sumar un bebé que tiene que aprender a cogerse bien al pecho y una mamá inexperta en temas de lactancia.

Y allí, en un momento determinado de la tarde había sin exagerar unas diez personas en la habitación y otras tantas en el pasillo.

Locura máxima. Recuerdo hasta los comentarios de gente que sin haber tenido hij@s me decía como poner al bebé a mamar.

En fín ... me sentía mal, estaba triste y solo quería paz y tranquilidad, solo,quería a mi chico y a mi madre en aquella habitación.

De verdad que agradecí las visitas pero las hubiese disfrutado mas en otro momento.

Y la cosa no acaba ahí. Una vez en casa, en cuanto llegamos ya había gente esperando para ir a vernos.

Y a partir de ese día y durante los dos primeros meses visita tras visita.

Esto era algo inevitable. Tod@s querían conocer al nuevo miembro la familia pero para una madre triste, qué perdió toda la confianza en sí misma en el parto y que le daba miedo quedarse sola los primeros días con su bebé pues no me sentía a gusto con nadie en casa.

Para el segundo parto ya aprendí. Desde el primer momento dije que en el hospital no quería visitas más allá de la familia cercana. Lo hice saber a los demás y mi marido se encargó de difundirlo.

Cierto que con Unai, al tener una parto mejor y encontrarme genial bien después de el, los primeros días fueron mucho más fáciles.

Aún así, sabiendo de lo que va el asunto, las primeras visitas en casa me agobiaron mucho.

Sobretodo porque la mayoría de las personas, con toda su buena intención, tienen horarios de no hij@s y yo estaba deseando quedarme sola para "descansar".

¡Espero que mis amig@s y familiares no se enfaden por esto que estoy contando! 😅

Dicho todo esto, os dejo varios consejitos para la hora de visitar a una familia con un bebé:

1. Infórmate si la familia quiere tener visitas en el hospital.

2. Si es así, la visita cortita, en horarios adecuados y dejando en paz al/la peque y más, si está dormid@.

3. Si la familia no quiere visitas en el hospital RESPETALO.

4. Si les visitas en su casa, igual que en el hospital, breve, respetando los momentos de descanso y de comida del bebé y de la mamá.

5. Abstenerse comentarios insulsos y opinologías sin fundamentos del tipo: "ese bebé se queda con hambre"/"no lo cojas tanto en brazos"/"¿otra vez le vas a dar teta?" ooooo "¡te has quedado muy gorda después del parto!" ...  En fin ... sin comentarios ...

6. Ten un detalle con ell@s, no hace falta que sea material: lleva algo de comida, recoge lo que se halla ensuciado, entretén, si hay, al herman@, preguntales si necesitan que lleves algo o hacer algo de compra, tirar la basura... se pueden hacer tantas cosas...

7. Avisa y pregunta SIEMPRE antes de ir a verlos.

8. Esto es algo ya personal mío. Si hay un herman@ mayor y lleváis regalo para el bebé, regalarle algo también a el/ella. No cuesta nada, un detallito y lo agradecerán.

Sobre todo aplicar el sentido común. Tened en cuenta que es una situación nueva, en la que un bebé recién nacido tiene que aclimatarse a un nuevo mundo, sus papás tienen que conocerle y necesitan tranquilidad y descanso.

Cada familia es un mundo. Algunos querrán tener las visitas en el hospital y estar mas relajados en casa y otros preferirán lo contrario.

Así que tomad nota: antes de visitar a un recién nacido preguntar antes a la mamá y al papá.


















lunes, 4 de septiembre de 2017

Planes con Peques: Cañada Real Open Center

Este fin de semana hemos visitado La Cañada Real Open Center, un centro de acogida para animales que por diferentes motivos no pueden volver a su hábitat natural.

Situado en Peralejo, El Escorial, acoge flora y fauna diferentes, propios de la Sierra de Guadarrama y de la Península.

Allí vive Nicolás, un buitre leonado que sufrió un disparo en el ala, por lo que ya no puede adaptarse a su hábitat y vive en semi libertad en el centro.

Podemos ver jabalís, cerdos, burros, ciervos, lobo, diferentes rapaces y aves, cabras, gamos ...

Y vegetación típica como robles, encinas, plantas aromáticas, zarzamoras, rosales ...

El recorrido es de dos kilómetros aproximados, se hace andando, siguiendo la senda señalizada. A pesar de que el camino es llano y bastante adaptado, creo que se puede hacer un poco dificultoso acercarte a ver los animales si vas con carro (nosotros fuimos porteando al peque), aún así es asequible.

La mejor época para visitarlo es en el mes de octubre.

La visita se puede hacer con guía o sin el. En cada recinto hay carteles explicativos.

Nosotros tardamos dos horitas mas o menos en hacer la visita contando con un peque de casi 3 años muy curioso. Le gustó mucho ver a los diferentes animales y poder darles bellotas que cogimos en la entrada.

Si vais en época de calorcito, recordar llevar gorra, agua y algo para picotear.

El pueblo de Peralejo está justo enfrente del centro, cruzando una carretera. Se puede dejar el coche en el mismo parking y cruzar para comer en los diferentes restaurantes.

Cerquita y cómodo para ir con los peques. Una buena opción para pasar un buen día en familia, viendo animales y aprendiendo sobre naturaleza.

En el enlace tenéis toda la información en su página web.